Entrevistamos a Gemma Rovira, traductora de Rothfuss en España

16 comentarios . Categorias: Blog · El nombre del viento · El temor de un hombre sabio
«Me pareció un libro precioso, muy equilibrado, con muchos ingredientes atractivos. Yo suelo llamarlo la antinovela fantástica.»

 
Con el segundo libro de Patrick Rothfuss, El temor de un hombre sabio, a punto de aparecer en todas las librerías, la traductora Gemma Rovira nos ha concedido una entrevista para hablar de su experiencia con la Crónica del Asesino de Reyes. Queremos agradecer a Gemma el tiempo que nos ha dedicado y esperamos que la entrevista sea de interés para los lectores de Patrick Rothfuss.


· La primera pregunta es obligada: ¿cómo entraste en contacto con el mundo de Kvothe? ¿Habías leído ya El nombre del viento o lo conociste cuando la editora te propuso traducirlo?

El nombre del viento fue un encargo más de la editora. No había oído hablar de Patrick Rothfuss; solo sabía que la editorial tenía grandes esperanzas depositadas en su primera novela. Llegó a mis manos como cualquier otro libro, pero ahí se acabó la normalidad: por todo lo demás, fue un libro excepcional desde el primer momento.

· Rothfuss revisa sus textos muy a fondo y tiende a mimarlos podando las palabras –párrafos, capítulos– sobrantes. Además, salpica sus textos de leyendas narradas por voces distintas e incluye letras de canciones. Y por si fuera poco, en El nombre del viento aparecen varios idiomas ficticios. ¿Fue un reto enfrentarte a todo ello a la vez o ya habías pasado antes por trances similares?

Sí, era un reto, desde luego. Por la extensión, la complejidad, la calidad. Pero precisamente por eso también era un regalo. No me costó nada dejarme llevar por la narración; estaba todo tan bien construido y tan cuidado que sentía como si el autor me guiara en todo momento. Supongo que me pasaba lo mismo que a los lectores, que quedan atrapados por la historia desde la primera página.

· La música, en particular, es una parte muy importante de la Crónica del Asesino de Reyes. Como aficionada a la música, ¿tuviste que dar muchas vueltas a las canciones para que transmitieran su mensaje y al mismo tiempo «sonasen» bien en castellano?

Las canciones eran delicadas, porque muchas veces había que conservar determinados elementos, no podías limitarte a hacerlas rimar. Tenían que sonar bien, pero también tenían que decir exactamente lo que decían en el original. Había algunas satíricas, otras más profundas, diferentes versiones de una misma canción… Lo más antipático, quizá, de las canciones y los poemas era que me obligaban a interrumpir el ritmo de trabajo: tenía que parar, hacer un borrador y revisarlo varias veces.

· ¿Esperabas que El nombre del viento cosechara el éxito que tuvo en España? ¿Cómo sienta ver esa cantidad de ejemplares traducidos por ti en las posiciones de honor de las librerías, cuando pasas por delante?

Que un libro se venda tanto siempre es una sorpresa, pero la verdad es que en cuanto empecé a leerlo pensé que podía tener mucho éxito. Me pareció un libro precioso, muy equilibrado, con muchos ingredientes atractivos. Suelo llamarlo la antinovela fantástica. La verdad es que emociona ver esos expositores en las librerías, o encontrar a alguien leyéndolo en una sala de espera o en el metro.

Sin embargo, lo más emocionante en ese sentido es ver la expectación que se ha creado entre los fans de Rothfuss. A través de las redes sociales, pero también por contacto más directo, he palpado el entusiasmo de los lectores. Es impresionante verlos vibrar de esa manera, porque a mí estos dos libros también me han hecho vibrar como pocos. Es decir, que me identifico con los fans y comparto su entusiasmo. Por si fuera poco, recibo de ellos unos elogios desmesurados; por una parte me abochornan, pero por otra hacen que me sienta afortunada por poder hacer este trabajo.

· Pasemos a El temor de un hombre sabio, si te parece bien. Con el primer libro de Rothfuss, transcurrieron dos años entre su publicación en Estados Unidos y su aparición en castellano. Con el segundo, solo siete meses. ¿Has contado con menos tiempo para la traducción, teniendo en cuenta que además El temor es más largo?

He tenido el mismo tiempo, más o menos. Digamos que con los dos he tenido que correr. Esa es una de las cruces de esta profesión.

· En este segundo volumen, la trama se complica, vemos más mundo y Kvothe crece como personaje. Pasando por alto su longitud, ¿la traducción del segundo libro te ha resultado más cómoda que la del primero?

Me ha resultado bastante más cómoda porque desde la primera página conecté con el libro anterior, y por lo tanto contaba con la ventaja de conocer a fondo a los personajes, los escenarios, el tono de la narración, el estilo del autor. Tenía la impresión de saber por dónde pisaba.

· ¿Qué tal ha ido esta vez por el arcano foro de traductores de Rothfuss? Sin revelar nada importante, ¿nos contarías como transcurre una conversación por allí? ¿Cada traductor habla con Rothfuss por separado o tenéis contacto entre vosotros?

El foro es una idea genial y una herramienta muy útil. Es donde los traductores de Rothfuss a los diferentes idiomas hacemos consultas al autor, pero «en abierto»: él nos contesta y todos podemos ver las preguntas y las respuestas de todos. De modo que no solo resuelves tus dudas, sino que además las dudas de los otros traductores hacen que te fijes en detalles que tal vez habrías pasado por alto. Por si fuera poco, había mucho compañerismo, y si alguna vez el autor tardaba en contestar, tratábamos de solucionar las dudas entre nosotros.

Nunca había trabajado con un autor que se interesara tanto por el trabajo de sus traductores. Rothfuss no se cansa de aclarar detalles, hacer sugerencias, proponer soluciones. Lo más admirable es su actitud: modesta, solidaria, respetuosa, agradecida. En ningún momento pretende imponer nada, y nos da mucha libertad, con el convencimiento de que nosotros somos quienes conocemos mejor la lengua de llegada. Y con su gran sentido del humor, toda esa parte del trabajo resulta muy agradable y entretenida.

· ¿Cómo ha sido el proceso de revisión de El temor de un hombre sabio?

Ha sido largo y agotador, pero ha valido la pena. El libro se merecía una revisión muy detallada; cuando has estado en sus entrañas y has visto hasta qué punto el autor cuida hasta el último detalle, sientes una especie de obligación moral de hacer lo mismo con tu traducción. Como la revisión de El nombre del viento, fue un proceso largo y enriquecedor. Le dediqué muchas horas de trabajo, y espero que se vean reflejadas en el resultado final.

· Estamos llevando a cabo una relectura detallada y en común de El nombre del viento en nuestro foro, y todo el mundo coincide en que está encontrando detalles en los que no se había fijado la primera vez. ¿Opinas que los libros de Rothfuss llaman a volver a leerlos para fijarse en los detalles? ¿Crees que, al terminar El temor, los lectores sentirán el impulso de repasar al menos algunos pasajes del primer libro?

Para fijarse en los detalles o simplemente por el placer de volver a leer algunos pasajes. Hasta a mí me dan ganas de volver a empezar por la primera página. Sé que cuando el libro salga a la calle no podré resistir la tentación.

· Ahora que no nos oye nadie… ¿Sabes cómo termina la trilogía? ¿Conoces la solución de al menos algunos de sus misterios?

No, no sé cómo termina. En El temor de un hombre sabio aparecen algunas pistas, pero siempre que he empezado a formular hipótesis o especular sobre diferentes personajes me ha entrado vértigo. Y cuando salga el último libro de la trilogía, no voy a tener ninguna prisa por llegar a la última página. Por mí, esta historia podría no tener final.

 
 
 
 

Comentarios

  1. Alexia dijo el 19 octubre 2011 a las 18:39 h:

    Felicidades por esa traducción del palurdo (y de todo en general, pero recuerdo que esa parte me encantó en especial). Es una de las cosas que pensé cuando leí el Nombre del Viento: Qué genialidad de traducción.

  2. Lish dijo el 19 octubre 2011 a las 18:56 h:

    Qué gran entrevista, habrá sido un trabajo duro, pero seguro que mecera la pena, porque, El Temor de un hombre sabio, sera un ídolo de masas al igual que su predecesor. Seguro.

    La idea del foro en el que se consultan dudas tan “familiarmente” con Rothfuss me ha encantado y el que se preocupara de la traducción sin “imponer” nada, se ve cómo es el padre de Kvothe :)

    ¡Mucho ánimo Gemma! Deberá tener una sensación enriqucedora al ver el libro en las listas de los más vendidos.

    [Felicidades por la página es fantástica. Ya queda menos para la espera de El Temor.]

  3. cris torres dijo el 19 octubre 2011 a las 19:56 h:

    Guaooooooooooooooooooooooo graciasssss…. me encanto.. pero un apregunta no saben cuando llegara a venezuela….

  4. Lidia dijo el 19 octubre 2011 a las 20:03 h:

    Me ha encantado la entrevista que habéis hecho a Gemma Rovira y como estudiante de traducción, y futura traductora, creo que es muy interesante tener la opinión de la persona que se ha esforzado para que todos los lectores de la versión en castellano podamos disfrutar de ella. ¡Buen trabajo!

  5. paulina dijo el 22 octubre 2011 a las 0:49 h:

    muchas veces el sentido y el tono de la narración se pierde con la traducción…. gemma rovira es secaaaaa!!!!!

  6. Manuel Berlanga dijo el 22 octubre 2011 a las 14:18 h:

    Enhorabuena por la entrevista, y sobre todo por la elección de Gemma Rovira como traductora. Su magnífico trabajo ha contribuido sin duda al éxito de Kvothe en castellano. Su estilo al escribir, su forma de trasladar una obra difícil e inteligente como la de Rothfuss, me hicieron sentir emoción durante la lectura (no sólo a mí), y eso es difícil. Pienso que realiza un trabajo muy profesional.

  7. G.M dijo el 23 octubre 2011 a las 4:02 h:

    Apoyo su opinión, por mí también, que la historia sea eterna.

  8. Samuel López dijo el 24 octubre 2011 a las 14:10 h:

    Yo también estoy de acuedo en que Emma ha hecho un gran trabajo y espero impaciente el 3 d noviembre para comprarme la continuación de un libro que ha logrado que me enamore como poco antes de otras novelas: El nombre del viento.

  9. suntee dijo el 14 noviembre 2011 a las 14:51 h:

    Un libro espectacular, una declicia para mis sentidos.
    ya llevo 300 pags.de “El Temor..” lo leo muy despacio para desmenuzar cada detalle, para adentrarme todavía más en la historia y, sobretodo, para acortar la terrible espera que nos tocará sufrir hasta el tercer tomo…

    Gracias Patrick, gracias Gemma.
    suntee.

  10. Clau dijo el 27 noviembre 2011 a las 13:34 h:

    Wooooow!! genial trabajo el de Gemma!! Tanto Rothfuss como ella son geniales. Les agradezco muchísimo estos libros..

  11. Lazzos dijo el 08 diciembre 2011 a las 23:15 h:

    Increible!!! me quedo alucinada no solo por la historia si no por la forma, por tanto detalle, por tantas palabras unas debajo de las otras que te hacen entresacar ideas… es leer escuchando…. Me alucina la imagiancion del autor. Tengo que decir que cuando escogi el 1º libro fue al azar, y cuando lo acabe no sabia ni que habia una 2º parte pero pensé…. no puede ser!! , tiene que haber mas…Vaya si habia !!! Lo he recomendado y todos se han vuelto forofos de Kvothe…Voy despacio para saborearlo mas.

  12. Javier dijo el 31 diciembre 2011 a las 1:47 h:

    Quiero comentar un error en la traducción que me ha hecho daño a la vista. Supongo que han sido las prisas de la traducción y la edición.
    En la página 119 del “Temor de un hombre sabio” Jaxim dice:” …podría convertirse en tenderete de prestamista si no se andara con cuidado …”. “andara” en vez de “anduviera”. Espero que lo corrijan en otras ediciones.

  13. Alejandro dijo el 15 julio 2013 a las 15:25 h:

    Hola. Me ha parecido una traducción estupenda, pero justamente por eso quiero llamar la atención sobre un error que se repite varias veces y que desentona fuertemente porque la traducción cae en el ejémplo clásico del laísmo: “la pegaba”. A Denna, su mecenas “la pega”. Una pena, porque, repito, siendo un texto tan complejo, la traducción me parece brillante.

  14. Nube dijo el 05 enero 2014 a las 3:08 h:

    ¿seguro que “la pegaba” es laísmo? ¿No serás tú leísta? Yo lo soy y diría con naturalidad “le pegaba”, pero creo que no es lo correcto, ya que pegar es un verbo transitivo.

    • Edro dijo el 07 abril 2015 a las 22:58 h:

      Es un laísmo. Compré el libro hace un mes y era una edición de diciembre de 2014. Aún está ese laísmo.